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La leyenda de Chuzalongo


Cuenta la leyenda, que en la costa de Ecuador, un agricultor tenía sus ganados en lo alto del monte. Una noche cayó una tormenta muy fuerte, preocupado por su ganado, mandó a sus dos hijas a que guardasen el ganado en el granero. 

Las hijas, muy obedientes, fueron a hacer lo que su padre les ordenó, cuando terminaron de guardar todo el ganado, cerraron la puerta y al darse vuelta se dieron con la sorpresa de que un pequeño ser, de rostro blanco, labios gruesos y morados, nariz chata, orejas grandes, ojos verdes pequeños con un punto negro de fuego en el centro.
Este ser tenía un pelo corto, ralo y tieso, con el cuerpo cubierto de escamas de pescado, las estaba esperando tras la puerta. Ellas gritaron con todas sus fuerzas, pero nadie las escuchó.

Después de muchas horas, y al ver que sus hijas no regresaban, el hombre tomó su escopeta y fue hacia la cabaña, encontrando una escena terrible, sus hijas estaban descuartizadas y a lo lejos vio como una pequeña criatura huía.
Otra versión de la leyenda del chuzalongo dice que también ataca a los hombres cuando estos están solos en el campo porque tiene vergüenza de su desnudez, aparte el Chuzalongo pelea con los hombres como un desafió de fuerza.
Se dice que para librarse de este ser, el hombre que lucha con él, tiene que sacarse una prenda de vestir y lanzarla lejos, el Chuzalongo ira a por ella y en ese momento se tiene que huir.


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